Más de 73 mil adultos mayores en Venezuela han visto afectada su capacidad para generar ingresos tras el doble terremoto del 24 de junio, según el informe de Convite. El sismo, que ocurrió en la región noroeste del país, dejó en ruinas hogares y establecimientos comerciales, lo que impactó directamente en la economía de las personas mayores. Muchos de ellos dependen de fuentes de ingresos estables, como pensiones o empleos fijos, que se vieron interrumpidos por la destrucción de infraestructuras y la interrupción de servicios básicos.

El informe destaca que el número de adultos mayores afectados es significativo, lo que refleja la vulnerabilidad de esta población ante desastres naturales. Aunque no se reportaron muertes, el daño material y la pérdida de empleo generaron un impacto emocional y financiero profundo. Convite ha llamado la atención sobre la necesidad de apoyos inmediatos para garantizar la seguridad y el acceso a recursos básicos para esta comunidad.

La situación ha generado preocupación entre organizaciones locales y autoridades, que buscan coordinar esfuerzos para ayudar a los afectados. Aunque se espera una evaluación más detallada de los daños, el impacto en la población anciana sigue siendo un tema central en las discusiones sobre la resiliencia económica del país.