El presidente Abelardo de la Espriella habló por primera vez en su mandato sobre el terremoto del 10 de agosto. En su discurso inaugural, dio a conocer el estado de la crisis humanitaria generada por el sismo. El mandatario mencionó las dificultades para garantizar la seguridad de los ciudadanos afectados. También destacó la importancia de la solidaridad nacional para reconstruir las zonas dañadas.

El terremoto, ocurrido en la región central del país, dejó varios edificios derrumbados y daños en infraestructuras. El gobierno ha iniciado evaluaciones para determinar el alcance de los daños. Según fuentes oficiales, se han activado protocolos de emergencia en las áreas más afectadas.

El presidente insistió en la necesidad de una respuesta coordinada entre las autoridades locales y nacionales. Aunque no se reportaron muertes, se han registrado casos de heridos y desplazados. La comunidad sigue en alerta mientras se evalúa la viabilidad de reanudar actividades económicas en las zonas afectadas.

El gobierno ha anunciado planes de asistencia a las familias afectadas. Se espera que se presenten más detalles en las próximas semanas sobre el impacto económico y social del sismo.