El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, visitó Ecuador para reforzar la cooperación entre ambos países en la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal. Durante su estancia en Quito, Rubio anunció la asignación de 45 millones de dólares en ayuda económica, además de 10 millones destinados a apoyar las operaciones contra la minería ilegal. Esta medida forma parte de un esfuerzo conjunto para combatir la delincuencia organizada en la región.
Rubio también criticó la insuficiente respuesta del gobierno mexicano frente a los carteles de droga, considerándolos la "cabeza de la serpiente". Aunque reconoció los avances realizados por las autoridades mexicanas, insistió en que los esfuerzos actuales no son suficientes. Esta postura refleja la creciente presión estadounidense sobre México para mejorar la seguridad en la frontera sur.
Además, Rubio destacó el crecimiento económico "impresionante" de Ecuador, lo que justifica la inversión estadounidense en el país. Durante la visita, el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, condecoró a Rubio, señalando el fortalecimiento de la alianza entre ambos gobiernos. La cooperación en seguridad y economía se ha convertido en un pilar clave de la relación bilateral.

























