Organizaciones venezolanas como Provea y Clima21 alertaron sobre una crisis ambiental crónica en la industria petrolera del país, vinculada a acuerdos con Estados Unidos. Los grupos señalaron que se registran constantes derrames de hidrocarburos y daños a ecosistemas continentales y marinos. La situación se agrava con nuevos acuerdos que buscan reactivar y expandir la producción de hidrocarburos.

Las ONG expresaron su preocupación por las licencias operativas emitidas por ambos gobiernos, sin información pública sobre medidas de protección ambiental. Afirmaron que la falta de transparencia pone en riesgo la salud de comunidades cercanas a zonas petroleras. Además, destacaron que la recuperación de áreas afectadas no se ha realizado de manera adecuada.

Los organismos exigen garantías ambientales antes de firmar nuevos acuerdos. Señalaron que las decisiones deben incluir protocolos claros para evitar daños irreversibles. La situación refleja una tensión entre el desarrollo económico y la preservación del medio ambiente en el contexto de relaciones bilaterales.