El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, rechazó durante su visita a Ecuador la idea de que Estados Unidos tenga la intención de matar pescadores en ataques a embarcaciones ecuatorianas en el Pacífico. Esta declaración surgió en respuesta a las operaciones militares que, según informes, han hundido seis embarcaciones ecuatorianas en las últimas semanas. Rubio destacó que la Administración de Donald Trump no busca dañar a civiles, incluyendo a pescadores, y explicó que las acciones se basan en la lucha contra grupos criminales como Los Choneros, considerados como una de las organizaciones más activas en Ecuador.
Aunque Rubio negó intencionalmente dañar a civiles, el gobierno ecuatoriano ha expresado preocupación por los ataques, que han sido interpretados como una violación de la soberanía. Paralelamente, Rubio también reforzó el apoyo de Estados Unidos a la lucha contra el narcotráfico en Ecuador, en un contexto de cooperación bilateral. Esta postura contrasta con críticas previas de México, donde Rubio señaló que los esfuerzos contra cárteles no son suficientes, lo que ha generado tensiones en la región.
En el marco de su gira por Sudamérica, Rubio visitó Ecuador como parte de una estrategia para fortalecer alianzas en seguridad y comercio. Durante su estancia, también destacó el crecimiento económico del país y prometió nuevos acuerdos comerciales. A pesar de las tensiones con Ecuador, la postura de Estados Unidos sobre el Pacífico y el narcotráfico refleja una política de intervención en la región, con un enfoque en la seguridad y la cooperación bilateral.


























