Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió el oeste de Colombia el lunes 10 de agosto, causando daños significativos en varias ciudades, incluida Manizales, según informes de medios locales. El sismo, que se registró en la región del Eje Cafetero, afectó especialmente a Cali, Pereira y Manizales, donde se reportaron derrumbes de edificios y daños a infraestructura. La ciudad de Manizales, ubicada en el centro-occidente del país, fue uno de los epicentros del caos, con personas heridas y servicios básicos interrumpidos, como electricidad y agua, según fuentes del lugar.
En Manizales, se reportaron casos de personas con fracturas graves, incluyendo huesos del brazo, pierna y cráneo, según testimonios de residentes. La Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario sufrió el colapso de una de sus torres. Mientras tanto, se suspendieron vuelos en seis aeropuertos del país, entre ellos los de Pereira y Manizales, debido a los daños causados por el sismo. El gobierno colombiano declaró una situación de emergencia en varias zonas, tras confirmar al menos 71 fallecidos y graves afectaciones en regiones como Risaralda, Valle del Cauca y Chocó.



























