Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió el centro-oeste de Colombia el 23 de mayo, causando al menos 234 muertos y más de 600 heridos según informes oficiales. La zona más afectada incluye los departamentos de Cali y Pereira, donde se registraron las mayores pérdidas humanas.

Las autoridades locales informaron sobre el colapso de decenas de edificios y la implementación de toques de queda en varias ciudades. La crisis hospitalaria se intensificó debido a la alta cantidad de heridos. Mientras se continúan los rescates entre los escombros, se informó que no hay peruanos entre las víctimas, según el cónsul José Garay.

La Fundación Gastronomía Social Colombia inició operaciones para proporcionar comidas calientes y nutritivas a las personas afectadas. Aunque el sismo no está directamente relacionado con los terremotos registrados en Venezuela, expertos destacaron que cada evento tectónico tiene su propio mecanismo. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, expresó su preocupación por los migrantes colombianos y prometió apoyo a los residentes vinculados con el país.