Pereira, capital del departamento de Risaralda, recibió anuncios de alivios en servicios públicos tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes el noroeste del país. El presidente Abelardo de la Espriella anunció medidas de apoyo durante tres meses, incluyendo reducciones en servicios como agua, electricidad y transporte. La ciudad, una de las más afectadas, fue visitada por el mandatario para evaluar la situación y coordinar acciones de ayuda.

El sismo, que tuvo su epicentro en San José del Palmar, dejó al menos 169 muertos y 668 heridos, según el balance parcial. Pereira registró 66 fallecidos, lo que la convierte en la segunda ciudad más afectada del país. El gobierno activó subsidios de arriendo y medidas de alivio para las familias más vulnerables. La respuesta del Estado incluye la entrega de materiales de construcción y apoyo psicológico a las víctimas.

El presidente visitó la zona para mostrar su compromiso con la reconstrucción y la recuperación. La crisis ha generado una movilización nacional, con organizaciones y comunidades colaborando en la búsqueda de sobrevivientes y la distribución de ayuda. Aunque el número de muertos sigue en aumento, las autoridades destacan el esfuerzo conjunto para mitigar el impacto del desastre.