Canadá anunció la aplicación de aranceles del 50% en respuesta al rechazo de Estados Unidos a nuevas propuestas durante las negociaciones comerciales. El gobierno canadiense señaló que las condiciones ofrecidas por Washington eran desfavorables y que no se logró un acuerdo. Esta medida entra en vigor tras el fracaso de las conversaciones, que terminaron sin llegar a un consenso.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, justificó las tarifas como una defensa de los trabajadores, agricultores y empresas locales. Las medidas se aplican como represalia por las sanciones impuestas por EE.UU. A empresas canadienses. Washington, por su parte, descartó retomar el diálogo comercial y atribuyó el fracaso a la postura de Ottawa.
La tensión entre ambos países se intensificó tras el anuncio de aranceles del 50% por parte de EE.UU. Canadá, a través de su representante comercial, Jamieson Greer, rechazó las propuestas y decidió aplicar medidas equivalentes. Esta situación refleja un deterioro en las relaciones comerciales entre los dos países.



























