Rusia anunció nuevos ataques contra el sistema energético de Ucrania como respuesta a los bombardeos ucranianos contra refinerías y centros logísticos rusos. El Ministerio de Defensa ruso afirmó que se prepara para lanzar "ataques masivos" contra instalaciones energéticas ucranianas, según informes de medios internacionales. Estas amenazas se vienen sucediendo tras un aumento de la intensidad de los combates en la región.
Ucrania, por su parte, ha intensificado su uso de drones para atacar infraestructuras rusas, incluyendo refinerías. Según fuentes, más de 260 drones han sido utilizados en ataques contra territorio ruso. En respuesta, Rusia ha confirmado la captura de tres localidades ucranianas y ha lanzado un ataque con drones que dejó 37 muertos en Kiev.
La tensión entre ambos países sigue elevada, con ambos lados acusando al otro de ataques indiscriminados. Mientras Ucrania busca aumentar su capacidad de ataque con drones, Rusia promete una respuesta escalonada. La guerra, que lleva cuatro años, no muestra señales de fin inminente.
La situación sigue siendo crítica, con ambos bandos buscando ventaja en el frente energético, un sector clave en la guerra. La comunidad internacional observa con preocupación el aumento de violencia y la falta de progreso en las negociaciones diplomáticas.

























