Ucrania ha lanzado un dron contra la segunda refinería de Rusia en Europa, según informes locales. El ataque, que podría afectar la producción de combustible clave para regiones del norte y noroeste, se produce tras una serie de ataques ucranianos contra instalaciones rusas en los últimos meses. En respuesta, Rusia anunció ataques contra el sistema energético ucraniano, señalando una escalada en la guerra de drones entre ambos bandos.
Moscú ha amenazado con una nueva oleada de bombardeos contra instalaciones energéticas ucranianas, mientras Kiev intensifica sus ataques contra objetivos estratégicos rusos. El presidente ucraniano, Zelensky, ha insistido en que Ucrania debe hacer sentir a Rusia que la guerra está volviendo al lugar de donde empezó. Para lograrlo, Kiev busca aumentar la producción de drones de largo alcance, con el objetivo de lanzar mil al día sobre territorio ruso.
La guerra de drones ha convertido en una herramienta clave en la guerra entre ambos países. Mientras Ucrania busca dañar la infraestructura energética rusa, Rusia responde con ataques contra instalaciones ucranianas. Esta escalada ha elevado el riesgo de un conflicto aún más intensificado, sin señales claras de una solución diplomática en el horizonte.

























