El río Catatumbo, uno de los más importantes de la región, se ha convertido en el centro de una disputa entre Colombia y Venezuela por el uso y la gestión de sus recursos hídricos. La tensión ha aumentado tras la publicación de un informe que revela que el volumen de agua disponible en el río ha disminuido en un 15 % en los últimos tres años, afectando a comunidades en ambos países.

Las autoridades colombianas han señalado que la reducción del caudal es consecuencia de la sequía en la región, mientras que Venezuela ha insistido en que la gestión del río debe ser coordinada entre ambas naciones. Aunque no hay conflictos armados, la situación ha generado debates en los medios y entre expertos en recursos naturales.

La comunidad internacional ha llamado a una solución negociada, pero hasta ahora no se ha logrado un acuerdo. Mientras tanto, las autoridades locales continúan monitoreando la situación, buscando evitar un escenario de escasez que afecte a miles de personas.