Huracán se impuso 2-0 sobre San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro en un partido que marcó la vuelta del club tras 25 años en el estadio. El ecuatoriano Jordy Caicedo fue el protagonista con un doblete que le permitió al equipo del barrio porteño de Parque Patricios romper una racha histórica del clásico. La victoria fue celebrada con entusiasmo por los hinchas, aunque el partido fue marcado por momentos tensos.
El arquero de San Lorenzo, Orlando Gill, fue expulsado tras un cabezazo al jugador del visitante Lucas Blondel, lo que generó una reacción en cadena entre los aficionados. Esta expulsión fue uno de los momentos más polémicos del partido, que terminó en escándalo tras el segundo gol de Caicedo. La victoria de Huracán no solo fue un triunfo deportivo, sino también un hito emocional para los seguidores del club.






















