Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, y Elon Musk, CEO de X, respaldaron públicamente la propuesta de Dario Amodei, líder de Anthropic, para desacelerar el desarrollo de la inteligencia artificial. Ambos empresarios coincidieron en que la carrera por crear sistemas de IA cada vez más poderosos debe moderarse, para evitar riesgos como ciberataques, bioterrorismo y crisis económicas. La iniciativa, respaldada por múltiples fuentes, busca garantizar que los avances tecnológicos no superen la capacidad humana de controlarlos. OpenAI anunció que permitirá auditorías externas para asegurar que los avances se realicen con responsabilidad. La propuesta se enmarca en una creciente preocupación por el impacto ético y social de la IA, con líderes del sector llamando a una pausa en el ritmo de desarrollo. La decisión refleja una tendencia hacia una regulación más estricta en el ámbito tecnológico.