El senador Bernie Sanders y el representante Mark Takano presentaron un proyecto de ley que busca reducir la semana laboral a 32 horas sin afectar los salarios. La iniciativa, que aún no ha sido aprobada, establece un cronograma escalonado de cuatro años para implementar la medida. El objetivo principal es proteger los ingresos de los trabajadores frente al avance de la inteligencia artificial y su impacto en la productividad.

La propuesta busca equilibrar la carga laboral y garantizar condiciones más justas para los empleados. Los defensores del proyecto argumentan que una jornada más corta puede mejorar la calidad de vida y fomentar una mejor distribución del trabajo. Aunque el proyecto no ha sido aprobado, su presentación refleja un creciente interés en reformas laborales en Estados Unidos.