Las Leonas, equipo femenino de hockey de Argentina, se consagraron campeonas del mundo al vencer a Países Bajos en la definición por penales. La victoria se produjo en la final del Mundial, donde la arquera Cristina Cosentino fue decisiva. Conocida como "La China", Cosentino se destacó por su habilidad en las definiciones, convirtiéndose en un referente clave para el equipo. Su trayectoria desde delantera hasta especialista en penales marcó un antes y un después en su carrera.
La celebración fue marcada por un gesto inesperado de las jugadoras de Bélgica, rivales en las semifinales. A pesar de la polémica previa, las jugadoras belgas se unieron a las campeonas en un momento de alegría compartida. Este gesto reflejó una reconciliación en medio de la emoción del momento. Las Leonas, que ya habían ganado títulos continentales, lograron su primer título mundial, consolidando su lugar entre las mejores del mundo.
























