Las jugadoras de Bélgica celebraron junto a Las Leonas tras su victoria en la final del Mundial de hockey, donde Argentina se impuso a Países Bajos en penales. La celebración fue inesperada y marcó un momento de emoción en el estadio. La victoria de Argentina fue el resultado de un partido tenso y emocionante, donde las jugadoras argentinas demostraron su habilidad y determinación.

El padre de Victoria Sauze, una de las jugadoras destacadas, estuvo presente en la final y vivió con emoción la consagración de Las Leonas. Para él, fue un día inolvidable, lleno de recuerdos y esperanza. La revancha de la final perdida hace cuatro años fue un factor clave en la motivación del equipo.

Manuela Urroz, capitana del combinado nacional, destacó la importancia de la victoria y criticó la idea de hablar de fracaso. Aunque el equipo ocupó la última posición entre las clasificadas, Urroz enfatizó el progreso y la mejora del equipo. La diferencia entre el plantel argentino y sus rivales fue un tema de análisis en la competencia.

La celebración de Bélgica fue un gesto simbólico que reflejó la camaradería entre equipos y la importancia del deporte como un medio de conexión y orgullo.