El portavoz presidencial ruso Dmitri Peskov reiteró la postura de Moscú de mantener una postura dura hacia la Unión Europea, afirmando que no existe motivación para mejorar las relaciones. A la vez, el país lanzó un misil balístico intercontinental desde el cosmódromo de Plesetsk, ubicado a 800 kilómetros al norte de Moscú, cubriendo una distancia de 6 000 kilómetros. Esta acción forma parte de una serie de movimientos militares que incluyen nuevos ataques contra centros logísticos y puertos ucranianos, según informó el Ministerio de Defensa ruso.

La guerra en Ucrania entra en su 1 650º día, con la tensión persistente entre las partes en conflicto. A pesar de los esfuerzos por mantener la calma, las acciones militares continúan, reflejando la complejidad del escenario. La UE, por su parte, mantiene su postura crítica hacia Moscú, sin mostrar intención de acercarse. La situación se mantiene en un punto de equilibrio, con ambos lados en una postura de resistencia.