Las Fuerzas Armadas jordanas interceptaron 10 misiles balísticos lanzados desde Irán contra una base estadounidense en Jordania, según informó el ministerio jordano. Otros tres proyectiles lograron ingresar al territorio, pero cayeron en zonas deshabitadas, lejos de centros poblados, sin causar daños ni víctimas.

El ataque, que se produjo entre la noche del martes y el miércoles, fue calificado por la Guardia Revolucionaria iraní como represalia contra los bombardeos previos lanzados por Estados Unidos sobre territorio iraní. Las fuentes citadas indican que el objetivo del ataque fue la base estadounidense de Camp Titin, ubicada en el sur de Jordania.

La operación se enmarca en una escalada de tensiones entre Irán y Estados Unidos, tras una serie de ataques aéreos iraníes contra instalaciones estadounidenses en el Golfo Pérsico. Las autoridades jordanas han confirmado la interceptación de los misiles, pero no han proporcionado detalles sobre el número exacto de misiles lanzados ni la respuesta estadounidense.

La Guardia Revolucionaria ha afirmado haber destruido infraestructura en la base estadounidense, aunque no se ha especificado el alcance del daño. La situación sigue siendo vigilada por las autoridades regionales, que buscan evitar un conflicto más amplio.