Canadá anunció represalias comerciales contra Estados Unidos tras el fracaso de negociaciones, mientras Irán advirtió que considerará enemigo a cualquier país que coopere con Washington. El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció nuevas tarifas para proteger a trabajadores y empresas tras la imposición de aranceles del 50% por parte de Trump. La medida, denominada "dólar por dólar", busca equilibrar el impacto económico. Por su parte, Irán, a través de su Consejo Supremo de Seguridad Nacional, alertó que cualquier alianza con Estados Unidos será considerada una amenaza. El régimen iraní aseguró que no permitirá que los países vecinos faciliten la exportación de petróleo del Golfo Pérsico. A pesar de la crisis económica interna, Irán rechazó reabrir el estrecho de Ormuz, manteniendo su postura ante las presiones estadounidenses. Ambos países muestran una postura firme frente a las medidas económicas de Washington, reforzando su independencia en el escenario internacional.