El ministro marroquí de Justicia, Abdellatif Ouahbi, acusó a España de provocar la crisis en Ceuta y exigió la devolución de los migrantes sobrevivientes y de los fallecidos. Esta declaración surgió tras una serie de tensiones entre ambos países, incluyendo dudas sobre la soberanía de las ciudades autónomas. La situación se ha agravado tras la llegada de un gran número de migrantes a la zona, lo que ha generado preocupación por la seguridad y la gestión de emergencias.

En Ceuta, las autoridades españolas han estado trabajando para garantizar la atención médica a los migrantes que llegan al enclave. Según informes, se han detectado casos de tuberculosis y otras enfermedades infecciosas, lo que ha llevado a considerar medidas de confinamiento sanitario. A pesar de esto, el presidente de Las Palmas, en una entrevista tras un partido de LaLiga en Ceuta, reafirmó el compromiso de España con la región y su identidad como española.

Marruecos, por su parte, ha anunciado que multiplicará sus esfuerzos en defensa, amenazando con duplicar el porcentaje de gasto militar en comparación con España. Esto refleja una creciente tensión en la región, con ambos países buscando proteger sus intereses en un contexto de migración y seguridad. La situación sigue siendo compleja y requiere una respuesta coordinada para evitar escenarios más graves.