El regulador europeo ha impuesto a Uber una multa récord por la utilización de un algoritmo que toma decisiones con impacto directo en el acceso al trabajo a través de la aplicación. La sanción, que supera los 10 millones de euros, se basa en la consideración de que las decisiones automatizadas violan el derecho europeo, al limitar la autonomía de los usuarios en aspectos laborales clave.

El organismo ha señalado que el algoritmo, utilizado para gestionar la disponibilidad de conductores, afecta directamente la capacidad de los usuarios para acceder a empleos en la plataforma. Esta práctica, según el regulador, se considera grave por su impacto en la economía colaborativa y en los derechos laborales.

La decisión refleja un creciente control sobre las empresas tecnológicas en Europa, donde se busca equilibrar la innovación con la protección de los derechos de los trabajadores. Uber ha anunciado que estudiará la sanción y evaluará sus posibles consecuencias en su modelo de negocio.

La multa pone de manifiesto las tensiones entre la automatización y la regulación en un contexto de crecimiento del trabajo por plataformas. La situación podría marcar un precedente para otras empresas en el sector.