Messi regresó al campo en el segundo tiempo tras una ausencia de varios partidos y fue ovacionado por el público. El capitán argentino ingresó al partido con la mirada fija en la cancha, mientras los aficionados lo celebraban con aplausos y gritos de entusiasmo. Durante el desarrollo del encuentro, Messi protagonizó dos intercambios afectuosos con el defensor colombiano, demostrando una conexión respetuosa y profesional. La reacción del rival fue calurosa, quien lo abrazó en plena jugada, evidenciando el respeto mutuo entre los jugadores. Esta escena marcó un momento emotivo en el partido, destacando la importancia de Messi para el equipo y su capacidad para mantener la conexión con sus compañeros.