Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió el lunes parte del territorio colombiano, causando al menos 138 muertos y 570 heridos, según el último reporte oficial. Las autoridades han iniciado labores de rescate en las zonas más afectadas, mientras el Estado despliega recursos de emergencia para atender la crisis. La población enfrenta riesgos de desórdenes civiles y pérdidas millonarias debido a los daños graves en viviendas y infraestructuras, incluyendo aeropuertos.

El sismo, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a 103 kilómetros de la frontera con Costa Rica, tuvo un origen tectónico distinto al de los sismos recientes en Venezuela, a pesar de la magnitud similar. La sismóloga Viviana Dionisio explicó que los movimientos telúricos en Colombia y Venezuela son causados por distintas placas tectónicas. Aunque el terremoto no está relacionado con el de Venezuela, la comunidad internacional ha mostrado interés en la situación.

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, informó que el número de fallecidos asciende a 111 y el de heridos a 87, según el último reporte oficial. Mientras tanto, el canciller argentino confirmó que el gobierno argentino se ofreció "para brindar asistencia" en lo necesario tras la tragedia. Un ciudadano peruano en Medellín describió cómo vivió el sismo desde el piso 17 de su edificio, evacuando con las escaleras de emergencia.