El país sufrió un sismo de magnitud 7,4 el 10 de agosto, que dejó al menos 132 personas fallecidas y 570 heridas, según informes preliminares. Las ciudades de Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia se encuentran bajo alerta roja debido al impacto del sismo. El balance de víctimas se concentra principalmente en Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, donde se reportaron 165 edificaciones colapsadas.

Miles de personas se encontraron en la calle tras el temblor, observando los escombros de viviendas y edificios derrumbados. La Asociación de Alcaldes destacó la gravedad de la situación en estas localidades. En respuesta, autoridades locales y organismos nacionales han iniciado operaciones de rescate y evaluación de daños.

El gobierno ha anunciado la movilización de recursos para atender las necesidades de la población afectada. Un avión con ayuda humanitaria fue enviado al departamento del Chocó, una de las zonas más golpeadas. Las autoridades continúan recopilando información para actualizar el número de víctimas y evaluar el alcance del desastre.