El turista portugués que comparó la provincia de Tucumán con Bolivia pidió disculpas y destacó los atractivos de la región. En una publicación eliminada, había expresado una crítica que generó controversia. Tras la reacción del público, el viajero explicó que su comentario fue escrito "con el sentido equivocado" y decidió borrarlo poco después. En lugar de mantener el conflicto, el turista elogió la gastronomía, los paisajes y la hospitalidad de los tucumanos. Su mensaje reflejó una intención de corregir su error y reconocer la belleza de la provincia. La situación muestra cómo una opinión mal formulada puede generar polémica, pero también cómo una actitud correctiva puede mejorar la percepción. La comunidad local reaccionó con calma, valorando la intención del visitante de aprender y respetar.