La visita del papa Francisco a Argentina ha generado expectativas y tensiones dentro del gobierno. El arzobispo de Buenos Aires, habitual crítico del Ejecutivo, participará en la reunión, lo que podría agravar las diferencias entre sectores del poder. Mientras, el gobierno enfrenta desafíos internos con figuras como Cristina Kirchner, presa y con 20% de apoyo, que se enfrenta a la oposición y al gobernador de la capital. La situación refleja una división interna que afecta la estabilidad política del país. La vicepresidenta, por su parte, podría influir en el proyecto de reelección del presidente Milei, generando incertidumbre sobre su futuro. La tensión entre facciones políticas se intensifica en un contexto de desafíos económicos y sociales. La visita papal se presenta como un momento clave para evaluar la relación entre la Iglesia y el Estado en un país en crisis.
Visita papal y tension entre facciones políticas en Argentina

























