El 25 aniversario del ataque a las Torres Gemelas en Nueva York trajo a la memoria a personas que vivieron el día como testigos o protagonistas. Vaughan Piccirillo-Sealey, el bebé que apareció en una de las imágenes más emblemáticas del 11-S, habla de cómo el evento marcó su vida y la de Estados Unidos. Aunque no estuvo presente en el lugar del ataque, su imagen, capturada en brazos de su madre, se convirtió en un símbolo de la tragedia.

El joven reflexiona sobre cómo el 11-S cambió la forma en que se percibe la seguridad, la política y la tecnología en Estados Unidos. Cuestiona la falta de transparencia en las élites políticas y empresariales, y destaca cómo creció como parte de la primera generación de nativos digitales. Su testimonio resalta la importancia de recordar el pasado para entender el presente.

En diferentes partes del país, se celebraron conmemoraciones. En el Pentágono, líderes políticos y militares honraron a las víctimas. En la frontera entre Estados Unidos y México, la Garita de San Ysidro se detuvo temporalmente como gesto de respeto. Estas acciones reflejan la profundidad del impacto del 11-S en la sociedad estadounidense.

La conmemoración también incluyó reflexiones sobre el número de víctimas mexicanas, aunque no se dio un dato exacto. La tragedia, que cambió la historia de Estados Unidos, sigue siendo un referente en la memoria colectiva.