El embajador de Estados Unidos en Chile, Judd, reveló en una entrevista que agencias de inteligencia estadounidenses concluyeron que el estallido social de 2019 en Chile surgió de "organizaciones de izquierda". Esta afirmación ha generado reacciones políticas en el país.
El comentario del embajador, publicado en la página web, ha sido interpretado como una crítica a las fuerzas políticas chilenas. Según fuentes diplomáticas, la revelación ha sido vista con desconfianza por sectores del gobierno chileno, que consideran que la información podría afectar la estabilidad política del país.
Aunque el gobierno estadounidense no ha confirmado públicamente la afirmación del embajador, la revelación ha sido ampliamente discutida en medios chilenos. Algunos analistas señalan que la declaración podría reflejar una postura más conservadora de Estados Unidos hacia los movimientos sociales en América Latina.
La situación sigue siendo objeto de debate, y no se ha emitido una declaración oficial por parte del gobierno chileno. La tensión entre ambos países persiste en temas relacionados con la política interna y las relaciones bilaterales.


























