El sismo que sacudió el sur de Colombia el 5 de noviembre dejó al menos 181 personas muertas y 2.595 heridas, según el balance preliminar del gobierno. El epicentro del temblor fue en el departamento de Nariño, en la región andina, donde se registró una magnitud de 6,6 en la escala de Richter. Las autoridades locales indicaron que el sismo fue seguido por una serie de réplicas que aumentaron el riesgo de colapso en edificios ya dañados.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, expresó su gratitud por los gestos de solidaridad internacional y destacó la preparación del mundo para apoyar al país en esta tragedia. "El mundo está listo para apoyar en esta tragedia", afirmó durante una conferencia de prensa. Mientras tanto, equipos de rescate continúan buscando supervivientes en las zonas más afectadas, donde se reportan dificultades para el acceso debido a las condiciones climáticas adversas.
La Cruz Roja y organizaciones internacionales han iniciado operaciones de ayuda humanitaria, mientras que las redes sociales se llenan de mensajes de apoyo. Aunque el gobierno ha anunciado que la situación es "controlada", se advierte que el número de víctimas podría aumentar a medida que se realicen más evaluaciones en las zonas afectadas.





















