El 11 de septiembre de 2001, terroristas islámicos secuestraron cuatro aviones comerciales en Estados Unidos y los utilizaron como armas contra las Torres Gemelas en Nueva York. El ataque, que dejó cerca de 3,000 muertos, marcó un punto de inflexión en la seguridad global y en la política exterior de Estados Unidos. Las imágenes de los aviones estrellándose contra el World Trade Center, el humo cubriendo Manhattan y las personas intentando escapar son parte de una de las jornadas más documentadas de la historia reciente.

Cinco días después del ataque, el presidente George W. Bush anunció la invasión de Afganistán como respuesta al terrorismo. Esta acción marcó el inicio de una guerra prolongada que aún tiene consecuencias en la geopolítica actual. Aunque el mundo ha cambiado mucho desde entonces, el recuerdo del 11-S sigue siendo un símbolo de la lucha contra el terrorismo y de las consecuencias de la violencia extrema.

En 2026, 25 años después del ataque, se celebran conmemoraciones en Nueva York y en todo el mundo. Documentales y análisis continúan explorando el impacto del 11-S en la sociedad, la política y la cultura. A pesar del tiempo transcurrido, el evento sigue siendo un referente en la memoria colectiva y en las discusiones sobre seguridad y libertad.