El dólar estadounidense abrió la semana con una caída tras la publicación de los datos de inflación del país. Según el informe de la Oficina de Estadísticas Laborales, la inflación se mantuvo estable en un nivel elevado, lo que generó inquietud en los mercados. A pesar de la estabilidad en el precio del petróleo, los inversores temen una posible interrupción prolongada en la guerra en Oriente Medio, lo que podría afectar los precios del crudo a largo plazo.

La caída del dólar refleja la incertidumbre sobre la política monetaria de Estados Unidos, especialmente en un contexto de tensiones geopolíticas. Mientras tanto, el petróleo subió más del 7% en la semana, impulsado por el temor a una escasez de suministro debido a la guerra. Esta situación podría tener implicaciones para la economía global, especialmente para los países que dependen del petróleo como fuente de ingresos.

Los analistas destacan que la inflación estadounidense, aunque estable, sigue siendo un factor clave para la decisión de los bancos centrales. La guerra en Oriente Medio añade un elemento de riesgo adicional, lo que podría influir en la evolución de los mercados financieros en las próximas semanas.