El Reino Unido anunció sanciones contra colonos israelíes en Cisjordania, acusándolos de "limpieza étnica". El ministro de Exteriores, Ed Miliband, explicó que el país prohibirá la importación de productos de asentamientos israelíes. Esta medida forma parte de una acción conjunta de doce países occidentales, incluido Canadá y Francia, que restringen importaciones por violencia y expansión de colonias.

España y otros países como Dinamarca y Suecia también se unieron a la medida, denunciando la amenaza que representan los asentamientos para la paz. La acción se basa en la creencia de que la expansión de colonos y la violencia contra palestinos ponen en riesgo la solución de dos Estados.

La medida se produce tras un nuevo incident en el que el Ejército israelí mató a un palestino durante una redada cerca de Nablus. Los países firmantes destacaron la necesidad de respetar los derechos humanos y promover la paz en la región.

Las sanciones incluyen restricciones comerciales y medidas diplomáticas, con el objetivo de presionar a Israel para que respete las resoluciones internacionales. La situación sigue siendo un tema de debate internacional, con críticas a la política de asentamientos.