EE.UU. Y Venezuela han firmado un acuerdo para la explotación conjunta de más del 20 % de las reservas petroleras venezolanas. La empresa NABEP, con sede en Barbados y dirigida por Alejandro Betancourt, obtuvo este acuerdo con el consentimiento del gobierno venezolano liderado por Delcy Rodríguez. El acuerdo puede extenderse hasta un siglo, lo que representa una importante colaboración entre ambos países.
El economista venezolano Francisco Rodríguez señaló que las sanciones económicas impuestas por EE.UU. Explican alrededor del 50 % de la caída del PIB venezolano entre 2012 y 2020. Durante este periodo, el ingreso per cápita se redujo en un 74 %, lo que constituye la mayor contracción económica registrada en tiempos de paz.
El secretario de Energía de EE.UU. Chris Wright, concluyó su visita a Caracas mientras Delcy Rodríguez defendió el acuerdo con Washington. Este encuentro refleja una evolución en las relaciones bilaterales, pese a las tensiones anteriores. La colaboración en el sector energético podría tener implicaciones significativas para la economía venezolana.
La firma del acuerdo se produce en un contexto internacional complejo, donde EE.UU. Busca fortalecer su presencia en la región. Aunque el enfoque actual de EE.UU. Se centra en el Medio Oriente, su interés en el petróleo venezolano muestra una estrategia más amplia para asegurar su acceso a recursos energéticos.



























