EE.UU. Ha anunciado cambios en las reglas de visados que entrarán en vigor en septiembre, según informes financieros que destacan el costo elevado de las ayudas sociales para los contribuyentes. Esta medida se enmarca en una política económica más estricta, según fuentes oficiales. Paralelamente, el Departamento de Estado ha instado a los países a no comerciar con Nicaragua tras la reforma electoral que excluye a opositores, lo que ha generado tensión internacional. El secretario de Estado, Marco Rubio, criticó la Asamblea Nacional nicaragüense por "socavar la ficción democrática" y advirtió de medidas en la reunión ministerial de la OEA.

Mientras tanto, las relaciones entre EE.UU. Y Cuba continúan estancadas, con el diálogo "completamente estancado" según la diplomática cubana Lianys Torres Rivera. A pesar de las conversaciones, no hay avances significativos en las negociaciones. En Oriente Medio, Irán ha respondido con ataques a bases estadounidenses tras la muerte de civiles, calificando a Washington de "Satán" y amenazando con una "nueva estrategia". Estas acciones reflejan un clima de tensión regional.

Las medidas de EE.UU. Parecen reflejar una combinación de políticas económicas y diplomáticas, con impactos en múltiples frentes. La presión sobre Nicaragua y la tensión con Irán muestran una postura más dura en asuntos internacionales. Mientras tanto, las relaciones con Cuba siguen sin progreso, a pesar de los intentos de diálogo.