John Ternus asumió el cargo de director ejecutivo de Apple el martes, marcando la primera mudanza en 15 años en la dirección del gigante tecnológico. La transición se produce tras 25 años de experiencia dentro de la empresa, durante los cuales Ternus ha sido clave en la evolución de productos como los teléfonos plegables. Su nuevo salario anual asciende a 58 millones de dólares, mientras que Tim Cook, su sucesor en la presidencia ejecutiva, recibirá 47 millones.
La reconfiguración salarial refleja una estrategia para mantener el control de la inversión en inteligencia artificial y capital de trabajo. Apple, que domina el mercado de los smartphones, enfrenta desafíos en sectores emergentes como la IA, donde sus competidores están más adelantados. Ternus hereda una empresa con un capital de mercado de 313 mil millones de dólares, pero con una misión clara: revitalizar la innovación en áreas clave.
La transición también implica una reorganización interna, con Cook pasando de consejero delegado a presidente ejecutivo. Su nuevo salario es 80 veces superior al de su predecesor, lo que refleja el peso de su rol en la dirección estratégica de la compañía. La nueva estructura busca equilibrar la continuidad con la renovación necesaria para mantener la competitividad en un mercado en constante cambio.


























