Estados Unidos ha reforzado su presencia en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo, según declaraciones del presidente Donald Trump. El mandatario anunció públicamente el control exclusivo del paso, un gesto que profundiza las tensiones con Irán. Esta postura se produce días después de que Irán confirmara que dos misiles lanzados en el marco de una prueba militar habían sido enviados desde su territorio, lo que ha generado preocupación en Washington.

La confirmación iraní sobre el origen de los misiles, tras la expiración del plazo de 60 días para las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, ha sido interpretada como una señal de reticencia iraní a cualquier tipo de diálogo. A la vez, Trump ha utilizado sus redes sociales para criticar a Irán, reforzando la postura confrontacional del gobierno estadounidense.

La tensión entre ambos países se ha intensificado en semanas recientes, con Estados Unidos incrementando su presencia militar en el Golfo Pérsico. Esta situación ha generado una escalada de riesgos en una zona ya sensible por su importancia en el comercio mundial de petróleo. La comunidad internacional sigue de cerca los movimientos de ambos actores, buscando evitar un conflicto que podría afectar la estabilidad regional.