Irán ha lanzado advertencias contra Estados Unidos tras la escalada de tensiones entre ambos países. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, ha anunciado que cualquier ataque contra activos iraníes generará represalias directas contra infraestructura petrolera y gasífera estadounidense. Esta amenaza se da en un contexto de creciente hostilidad, tras las sanciones y bloqueos impuestos por Estados Unidos a Irán.
El gobierno iraní ha restringido el tráfico en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el suministro mundial de petróleo y gas. Esta medida ha sido interpretada como una respuesta a las acciones estadounidenses en la región. Además, Irán ha señalado que sus instalaciones energéticas están “expuestas” y que podría tomar medidas militares si se percibe una amenaza directa.
Las autoridades iraníes han insistido en que cualquier ataque contra sus intereses en Oriente Medio será respondido con acciones similares en territorio estadounidense. Esta postura refleja una tensión creciente entre ambos países, con Irán buscando proteger sus recursos estratégicos y Estados Unidos manteniendo su presencia en la región.
La situación ha generado preocupación internacional, con algunos analistas advirtiendo sobre el riesgo de un conflicto regional que podría afectar a la estabilidad global. Mientras tanto, Irán continúa con sus medidas de defensa, reforzando su postura ante las amenazas externas.






















