El sismo de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el 5 de mayo dejó al menos 285 personas fallecidas y 379 desaparecidas, según el último balance oficial. Las autoridades informaron que las maquinarias pesadas comenzaron a remover escombros en zonas donde se descarta la posibilidad de encontrar vida. La búsqueda de sobrevivientes se acerca a su fin, ya que se cerró la ventana crítica de 72 horas para rescatar a los heridos.
En Cali, un perro fue rescatado con vida entre los escombros, mientras los equipos de emergencia realizaban un último esfuerzo para localizar a los supervivientes. El número de heridos supera las 3.900 personas, lo que refleja la gravedad del desastre. Aunque se han reportado avances en la búsqueda, la situación sigue siendo compleja debido a los colapsos estructurales en varias zonas del país.
El Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero ha sido mencionado como una iniciativa que, más allá de sus logros, deja lecciones importantes para futuras emergencias. Mientras tanto, los organismos de socorro continúan desplegados en distintas regiones, buscando apoyar a las comunidades afectadas. La emergencia persiste, con despliegues de recursos y personal en los sectores más golpeados.

























