El gobierno venezolano y Estados Unidos han firmado un acuerdo petrolero inusual, tras la colaboración de un socio clave de Washington en la captura del presidente Nicolás Maduro. Alejandro Betancourt, figura clave en las relaciones entre Caracas y Washington, jugó un papel importante en la operación que condujo a la detención de Maduro, según informes de medios locales. Esta colaboración ha permitido un acuerdo petrolero inédito, que busca reactivar la producción de crudo en Venezuela.
La operación de captura de Maduro involucró al menos 150 aeronaves que volaron desde 20 bases diferentes, según un reporte de Telemundo 51. Esta acción fue posible gracias a la cooperación entre agentes venezolanos y estadounidenses, lo que ha abierto nuevas negociaciones en el sector energético. A pesar de este avance, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, no incluyó a Venezuela en su gira por América del Sur, lo que ha generado especulaciones sobre la estabilidad de las relaciones entre ambos países.
Mientras tanto, el gobierno venezolano ha pedido el cese total de las sanciones impuestas por EE.UU. Considerando que la flexibilización actual no es suficiente. La ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, ha expresado su descontento, señalando que el acuerdo petrolero no resuelve los problemas estructurales del país. A pesar de esto, la cooperación entre Caracas y Washington sigue siendo un punto de discusión en la política regional.






























