China rechazó las sanciones y presiones económicas de Estados Unidos contra Irán, durante una reunión en Beijing. Las autoridades chinas insistieron en que las medidas unilaterales no tienen base legal y son contrarias al derecho internacional. Esta postura se repite en varios medios, que citan declaraciones oficiales chinas.
Estados Unidos ha impuesto nuevas sanciones duras contra Irán, según informes recientes. El secretario del Tesoro estadounidense exigió a China que participe en la presión económica contra el país. China, por su parte, ha mantenido una postura firme, rechazando la "guerra económica" y defendiendo el diálogo como único camino para resolver conflictos.
Antes de la crisis actual, China era el principal comprador de petróleo iraní, adquiriendo más del 80% de las exportaciones del país. Esta relación comercial ha sido un punto clave en las declaraciones chinas. Las sanciones estadounidenses, según Beijing, afectan no solo a Irán, sino también a la estabilidad global.
China ha reiterado que las sanciones unilaterales carecen de fundamento y no están autorizadas por organismos internacionales. Esta postura refleja una postura diplomática clara, que busca evitar una escalada de tensiones.

























