Estados Unidos y Irán se enfrentan en Oriente Medio tras un conflicto que comenzó el 28 de febrero de 2026. La guerra, iniciada por ataques conjuntos estadounidenses e israelíes contra instalaciones nucleares iraníes, ha provocado una respuesta inmediata de Teherán, que cerró el estrecho de Ormuz, clave para el transporte de petróleo. Esta medida ha elevado los precios del crudo y dejado varados a cerca de 2.000 buques en la zona.

A pesar de un alto el fuego mediado por Pakistán el 8 de abril, los enfrentamientos navales en el estrecho no han cesado. Estados Unidos ha impuesto nuevas sanciones contra Irán, que las ha calificado como "terrorismo económico" y "crimen de lesa humanidad". China, por su parte, ha criticado las sanciones y las presiones estadounidenses, recordando que antes de la guerra compraba más del 80% del petróleo iraní.

La tensión ha sido exacerbada por rumores de posibles ataques iraníes contra países europeos que apoyan a Estados Unidos. Noruega ha reforzado su presencia militar en el Ártico, anunciando que "responderemos a cada amenaza y ataque contra la OTAN". Mientras tanto, el precio del petróleo ha subido más del 7% en cinco días, en medio de la incertidumbre generada por la guerra.