El canciller cubano, Bruno Rodríguez, declaró que el bloqueo estadounidense contra su país constituye un genocidio silencioso, durante una reunión internacional en La Habana. Esta afirmación se produce en el contexto de una nueva edición de la Fiesta de Avante, evento organizado por el Partido Comunista Portugués, donde se reafirmó la solidaridad con Cuba. El Partido Comunista de Cuba (PCC) destacó el compromiso permanente con el pueblo y la Revolución cubana, en un acto que contó con la participación de representantes del Partido Comunista de Portugal.

Mientras tanto, Cuba anunció que el costo del embargo estadounidense alcanzó un récord de 8.000 millones de dólares en el último año, elevando el impacto acumulado desde 1962 a más de 178.700 millones de dólares. Esta cifra refleja la duración del bloqueo, que ha afectado la economía y la población cubana. El canciller cubano insistió en que el bloqueo incluye un cerco energético férreo, lo que limita la capacidad del país para satisfacer sus necesidades básicas.

La situación ha sido analizada por otros líderes, como el presidente venezolano Nicolás Maduro, quien desestimó una advertencia militar antes de su captura. Cuba ha reforzado la protección de su cúpula y promete resistir cualquier intento de extracción. Washington, por su parte, busca una figura similar a Delcy Rodríguez, pero sus servicios de inteligencia advierten que encontrarla no será fácil.