Más de 30 organizaciones peruanas rechazaron el proyecto policial-militar "Escudo de las Américas", promovido por Estados Unidos, durante una reunión celebrada en Lima. El proyecto, que busca fortalecer la seguridad regional mediante la cooperación militar, fue calificado como un instrumento guerrerista por parte de las organizaciones involucradas. La iniciativa incluye la participación de Perú, lo que ha generado críticas sobre su impacto en la soberanía nacional.

El jefe de la diplomacia norteamericana visitó Lima para culminar una gira centrada en la lucha contra el narcotráfico. Durante la reunión con la presidenta Keiko Fujimori, se discutieron temas relacionados con la seguridad y la cooperación internacional. Aunque el gobierno peruano ha mostrado interés en colaborar con Estados Unidos en temas de seguridad, las organizaciones sociales han expresado preocupación por los posibles efectos de la participación peruana en el proyecto.

La oposición a "Escudo de las Américas" se basa en la creencia de que el proyecto podría aumentar la militarización en la región y afectar los derechos humanos. Las organizaciones políticas y sociales han llamado a la reflexión sobre las implicaciones de la colaboración con Estados Unidos en asuntos de seguridad. Mientras tanto, el gobierno peruano mantiene una postura más abierta, buscando equilibrar la seguridad nacional con la defensa de la independencia política.