El ministro Gilmar Mendes del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil señaló hoy la presencia de un "sesgo político-electoral" en el caso de su colega Alexandre de Moraes. Esta afirmación surgió durante una sesión en la que se discute la continuidad del proceso contra el magistrado. Mendes cuestionó la dirección del caso, lo que ha generado debate dentro del tribunal.

Mientras tanto, el pleno judicial brasileño se reunió en sesión inédita, con medidas de seguridad elevadas en la sede de Brasilia. Durante esta reunión, se deliberó sobre si se abrirá una causa contra Moraes. La situación ha sido monitoreada de cerca, con operativos de seguridad que incluyen drones y helicópteros en la zona.

La tensión en el STF se ha intensificado en los últimos días, con acusaciones de favoritismo y manipulación en el manejo de casos sensibles. La investigación sobre Moraes sigue siendo un punto central en la agenda del tribunal, con implicaciones políticas significativas.