La Guardia Civil ha desmantelado en el centro de Ceuta una vivienda utilizada como piso patera donde se encontraban 25 inmigrantes. La operación fue llevada a cabo tras la denuncia de vecinos que alertaron sobre movimientos sospechosos en la vivienda. Los agentes detuvieron a los propietarios, un hombre y una mujer, que eran los responsables de la explotación de este espacio.
La Guardia Civil ha confirmado que la vivienda estaba siendo utilizada para alojar a personas en condiciones precarias, lo que constituye una infracción grave de los derechos humanos. Esta acción forma parte de las medidas adoptadas por las autoridades para combatir la trata de personas y la explotación laboral.
La zona de Ceuta, situada en la frontera entre España y Marruecos, ha sido en los últimos años un punto de entrada para muchos inmigrantes que buscan llegar a Europa. Esta operación refleja el esfuerzo de las autoridades locales para garantizar la seguridad y el respeto a los derechos de todos los ciudadanos.





























