La Fiscalía ha abierto diligencias contra el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, por presuntas omisiones en la gestión del asalto migratorio que afectó a la ciudad autónoma. Las denuncias, presentadas por grupos como Manos Limpias y Hazte Oír, señalan una posible responsabilidad del funcionario por decisiones y órdenes que podrían haber contribuido al desbordamiento de la frontera.
La investigación se enmarca en un contexto de tensión política, donde el Congreso debate la situación de los inmigrantes que permanecen en Ceuta. Mientras el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, acusa al Ejecutivo de silencio, el presidente Pedro Sánchez evita responder directamente a las críticas. La Fiscalía, sin embargo, se enfoca en el análisis de la actuación del delegado, que podría haber fallado en su deber de protección.
Vicente Vallés, presentador de la cadena La Razón, ha llamado la atención sobre la necesidad de investigar el caso, mientras que el periodista Toni Bolaño cuestiona la confianza del Gobierno en Marruecos. La Fiscalía, por su parte, busca determinar si hubo una "omisión en prevención, auxilio o protección", lo que podría tener implicaciones legales.
La situación persiste con miles de personas en Ceuta, sin una solución clara. La Fiscalía, con su investigación, busca aclarar responsabilidades en un escenario de críticas crecientes hacia el Ejecutivo.





























