El país enfrenta una crisis humanitaria tras el sismo que afectó a varias regiones. El gobierno confirmó la cifra de 281 fallecidos, mientras las autoridades continúan evaluando el alcance del desastre. El presidente anunció medidas iniciales para la reconstrucción, incluyendo la participación del sector privado. La emergencia persiste en zonas afectadas, con dificultades para el acceso a alimentos y agua. Múltiples comunidades quedaron sin electricidad y se reportan daños a infraestructuras críticas. Las autoridades instan a la población a mantener la calma y seguir las indicaciones de los equipos de rescate. La situación exige una respuesta coordinada entre instituciones públicas y organizaciones internacionales. La reconstrucción será un desafío complejo, según los expertos.