El gobierno español ha decidido prolongar la vida útil de la central nuclear de Almaraz hasta 2030, en lugar de cerrarla en 2027. Esta decisión, publicada en el Boletín Oficial del Estado, se justifica por la incertidumbre en los mercados energéticos internacionales debido a la guerra en Oriente Medio y la continuidad de la guerra en Ucrania.

El Partido Popular (PP) celebra la decisión pero la califica como "tardía e incompleta". Los líderes del PP, como Feijóo, critican al gobierno por anunciar el cambio "de tapadillo" en agosto, afirmando que la prórroga no es suficiente. También exigen suspender los cierres nucleares y alargar la vida útil de la central más allá de 2030.

Otros partidos, como Foment, también muestran su apoyo a la prórroga y piden que se aplique a otras centrales en Cataluña. Aunque el gobierno reconoce que la decisión ayudará a contener el precio de la luz, la controversia persiste sobre la política energética nacional.