La ciudad autónoma de Ceuta, en el norte de Marruecos, enfrenta una crisis migratoria tras la entrada de más de 70.000 personas en menos de una semana. El presidente local, Juan Jesús Vivas, ha anunciado que acudirá a los tribunales si Madrid no resuelve la situación en los próximos 30 días. La tensión se ha elevado tras la llegada masiva de migrantes, que ha sobrecargado los servicios públicos y generado preocupación en la comunidad local.
El gobierno español ha intentado minimizar la gravedad de la situación, aunque el presidente de Ceuta acusa a Madrid de "pasividad absoluta" y de "maquilar la realidad". Vivas ha señalado que la crisis no se debe al espacio Schengen, sino a la falta de respuesta efectiva por parte del Estado. La situación ha generado una polarización entre autoridades locales y centrales, con denuncias de ineficacia y descoordinación.
A pesar de la crisis, el ministerio de Sanidad ha negado un colapso en los servicios médicos, aunque algunos medios han señalado que la atención a los migrantes ha sido limitada. La ministra Mónica García ha admitido que es difícil identificar a las víctimas de violencia, lo que refleja una complejidad adicional en la gestión de la crisis. La situación sigue en evolución, con el riesgo de una escalada de tensiones entre Ceuta y Madrid.

























